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Predicando con convicción

Fue grato conocer al Dr. Kenton C. Anderson. Fue altamente beneficioso recibir sus enseñanzas. A quienes están interesados en conocer su propuesta de cómo comunicarse con los oyentes posmodernos, les recomendamos sus libros: Predicando con convicción, Predicando con integridad, Choosing to Preach (pronto traducido al Español).

Igualmente grato fue conversar con Kent acerca de la “Sociedad Evangélica de Homilética” de la cual ha sido su presidente. Escuchar del diálogo permanente que mantiene con prominentes maestros y predicadores de La Palabra fue muy edificante y alentador. En ese contexto, al hablar de su amigo el también experto Dr. Haddon Robinson, de quien usamos su texto para impartir la clase de Homilética I, surgió el interés de adoptar el material de Kent para la clase de Homilética II.

En el último día de las capacitaciones, Kent tuvo la gracia de incluir en sus oraciones a los estudiantes de Homilética en el Instituto de Liderazgo y Teología de GCLA, como a mis alumnos en la Universidad Cristiana de Honduras (UCRISH).

“Predicación integrativa”: Dr. Kenton C. Anderson estará en Honduras

El Dr. Kenton C. Anderson es un pastor, teólogo y predicador canadiense, autor destacado de tres libros de homilética contemporánea, dos de ellos publicados en español por Editorial Portavoz. Actualmente es profesor de Homilética en el Seminario Bautista del Noroeste y en la Asociación Canadiense de Facultades Teológicas asociadas a la Trinity Western University en Canadá.

Kent obtuvo su Ph.D con especialidad en Predicación en el Soutwestern Baptist Theological Seminary en Fort Worth, Texas. Su tesis doctoral versó sobre “Predicación ‘global’: Un paradigma para predicar a través del cambio cultural”. En sus propias palabras, “discutí sobre una manera o forma integrada de predicar (Predicación Integrante) que analiza la polaridad entre la exposición y el encuentro para ayudar a la gente a escuchar a Dios a través tanto de la cognición como de la intuición. Quiero mostrar que esta forma de predicación se necesita desesperadamente en estas épocas posmodernistas en las cuales ya vivimos.”

Visita el wesite y el blog del Dr. Anderson en Preaching.org

GCLA ha invitado al Dr. Anderson a su confererencia regional de liderazgo, a realizarse en La Ceiba… Esta misma tarde, saldremos, Dios mediante, gozosos por la oportunidad y expectantes de aprender, a participar de este destacado evento que ocupará tres días de intensa capacitación.

Discipulado 106

6ª Condición:  Tomar la cruz.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, TOME SU CRUZ…” Mateo 16:24 “El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.” Lucas 14:27

Escoger la cruz no se refiere a una dolencia física o a una angustia emocional, puesto que estas cosas son comunes a todos los hombres. Mas bien es un estilo de vida escogido deliberadamente. Es un camino que muchos podrían considerarlo como deshonroso y reprochable. Escoger tomar la cruz, por lo tanto, se trata de soportar diariamente la reacciones de incomprensión que alguien pudiera tener hacia aquel que pretende ser un verdadero discípulo de Jesús. La cruz es el emblema del rechazo y de la intolerancia que los religiosos colocaron sobre el Hijo de Dios. La sociedad que rechaza a Dios posiblemente también colocará ese emblema sobre aquellos que escojan ir en conformidad con los principios bíblicos. Cualquier creyente puede evitar la cruz conformándose a una vida egocéntrica.  En cambio, el discípulo tomará y llevará su cruz, para honrar a su Maestro y para servir a la humanidad.La cultura postmodernista promueve la “tolerancia”.  El cristianismo, en cambio, debe promoverla si la muestra como “paciencia”.  Debemos ser pacientes cuando nos rechazan, y de igual manera debemos ser pacientes cuando alguien no nos acepta.  Llevar la cruz implica perseverancia en medio de la apatía, pero esta perseverancia siempre debe ir acompañada de virtud.  ¿De qué manera podemos llevar la cruz, como muestra de nuestro amor a Cristo, en medio del rechazo o del menosprecio de otros?  ¿Cuáles sería los ejemplos de perseverancia virtuosa que tú seguirías?

Modelando La Palabra

Me han inquietado, en este contexto particular de reflexión, los recientes comentarios de Alma, Dixiana, Ulises y Harlan. Y la inquietud ha refrescado nuevamente la pertinencia de ofrecer un modelo a una Latinoamérica que se ve impulsada en muchos aspectos hacia la postmodernidad.*

  • Los cristianos tenemos el impresionante deber de apoyar el establecimiento de una iglesia creciente e influyente en cada rincón de Latino América.
  • También debemos aceptar el reto último de alcanzar con el Evangelio a todas las naciones, y consecuentemente proponer una ética en conformidad con el Reino de Dios.
  • Ante todos estos retos e intereses, y junto a las grandes necesidades y problemas de nuestros pueblos, se requiere de un ingrediente esencial: Preparar líderes íntegros y serios, que con un mensaje sano e intachable modelen la Palabra de Dios desde cualquier empresa que realicen y ante cualquier comunidad que sirvan.

Tengo la firme convicción, procuro mantener encendido el fuego, y me determino a una acción concreta como respuesta a la dirección que Dios dé a mi vida. Cuando las cosas son de esa manera, he aprendido que la pregunta “¿qué quieres que haga, Señor?” ya no es tan simple. Es seria, profunda, y cueste lo que cueste, debe también ser dinámica. Te reto a que cada día estés preguntándote sobre las convicciones, actitudes y acciones correctas hacia modelar una ética bíblica que sea consecuente con tu vocación, donde quiera que sea tu campo de acción, y ante quienes sean los que integren tu círculo de influencia… y me cuentas…

*Se dice que mientras en la modernidad los jóvenes requerían “argumentos razonables”, en la postmodernidad responden a “modelos imitables”.

Benigno penal y la postmodernidad

arbitro
El árbito hondureño, Benigno Pineda, en la gran final Olimpia-Victoria, no señaló un evidente penal de Milton Palacios.

Una manera de comparar el realismo, el racionalismo y el subjetivismo que han caracterizado diferentes épocas de la historia humana:

Un árbitro pre-modernista:

Si la mano del jugador toca la pelota, es penal.

Un árbitro modernista:

Si yo veo que la mano del jugador toca la pelota, es penal.

Un árbitro postmodernista

Sólo existe penal cuando yo digo que es penal.

El fracaso del horizonte modernista

Postmodernismo La Caida
“La Caída del Hombre”, Anthony Falbo

En la modernidad la concepción del universo pasó de lo teocéntrico, sobrenatural y mágico (visión de la premodernidad), hacia lo humanista y lo científico. Los distintivos primarios del tiempo de la modernidad que está acabando son un positivismo (“sí se puede”), un evolucionismo (“yo soy parte de una humanidad que se encamina hacia la perfección”) y un objetivismo (“lo veo así porque la ciencia me lo muestra y la tecnología me lo facilita”). Todo esto apunta a que el ser humano ha intentado ser racional y poderoso para lograr su redención por sí mismo. No necesita de la fe, sus manos -y su cerebro- le son suficientes. Para el hombre modernista, la razón lo explica todo.

Pero, ¿qué le sucedió a ese horizonte utópico y perfecto que vislumbraba el modernismo racionalista? Las guerras mundiales, la guerra del golfo, el terrorismo en general, cuestionan y muestran el fracaso del modernismo. Los cambios por los cuestionamientos de Nietzsche, Einstein, Thomas Cum, el positivismo lógico de Wittgenstein, la perestroika de Gorbachov, y ya no digamos el muro de Berlín… todo esto apunta a que el modernismo fue un fracaso.

A Honduras como a otros países latinoamericanos “premodernistas” llega ahora un postmodernismo…