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Adoptando una estrategia apologética (Parte 2)

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En sus apuntes, el Dr. Neal Hegeman citó esta interrogante que han hechos algunos y que consideramos para continuar la segunda parte de este tema. “¿Es verdad que no todos los cristianos están dispuestos a defender La Verdad con todo su ser?” Pues creemos que hay algunas razones por las que un testimonio puede ser débil al momento de defender La Verdad:

  1. Por no ser cristiano, genuinamente convertido.
  2. Por no estar convencido de que la verdad es absolutamente cierta.
  3. Por no conocer la verdad y estar equivocados.
  4. Por no obedecer la gran comisión.

“No testifican porque no son cristianos” sólo puede ser resuelto cuando se nace de nuevo espiritualmente. Todos somos criaturas de Dios, pero un hijo de Dios según Juan 1.12 es solamente aquel que ha recibido a Jesús por la fe. Además, el que nace de nuevo es también sellado por El Espíritu Santo y bautizado como miembro del cuerpo de Cristo, teniendo al Espíritu de Dios morando en él y Quién a la vez viene para darnos la llenura o plenitud indispensable para un testimonio firme y verdadero.

¿Estamos convencidos de que la verdad es absoluta? Si no hay certeza en cuanto a las grandes doctrinas de la historia de la creación de Dios, la relevancia de la ley moral (Diez Mandamientos), la encarnación, enseñanzas, muerte, resurrección, y reino de Cristo, la inerrancia de la Biblia, la fundación apostólica y Cristo-céntrica de la iglesia, y la redención de los pecadores por gracia de Dios, ¿cómo vamos a ponernos de acuerdo con los detalles de la vida?

¿Qué certeza tenemos de lo que Francis Shaeffer (considerado por muchos como el más grande filósofo cristiano del Siglo XX) llama, la “verdadera verdad”? Hay que estar seguros y saber por qué lo estamos. Hay que estudiar la ciencia de la interpretación bíblica y mantenernos fieles a la interpretación verdadera. Somos el pueblo de la “sola Scritura” de que la Biblia es la verdad máxima para la fe y la vida. La verdad corresponde y es fiel a la realidad de Dios y Su Revelación.

Con todo, somos atrevidos en decir que las razones mencionadas arriba son razones secundarias para no defender la fe. El diagnóstico identifica que son síntomas de algo más profundo. Nuestra opinión es que la razón principal por la cual no testificamos como debemos hacerlo tiene que ver con nuestra participación en la gran comisión que nos dejó el Señor Jesús. La esperanza para el fiel testimonio de Cristo está en vivir en el poder del Espíritu Santo. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre nosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…” (Hechos 1.8).

La motivación apologética es teológica y espiritual, es de Dios y vivida por los creyentes al testificar de Jesús. Proponemos, entonces, una apologética basada en la absoluta verdad del único Dios, revelada tanto en una manera general y especial, expresada en todas las relaciones de la vida, manifestada en la historia y acciones de redención, presentadas racionalmente a todos los que nos escuchan, y sobre todo basada en el mandato ineludible de cumplir la gran comisión…

Modelando La Palabra

Me han inquietado, en este contexto particular de reflexión, los recientes comentarios de Alma, Dixiana, Ulises y Harlan. Y la inquietud ha refrescado nuevamente la pertinencia de ofrecer un modelo a una Latinoamérica que se ve impulsada en muchos aspectos hacia la postmodernidad.*

  • Los cristianos tenemos el impresionante deber de apoyar el establecimiento de una iglesia creciente e influyente en cada rincón de Latino América.
  • También debemos aceptar el reto último de alcanzar con el Evangelio a todas las naciones, y consecuentemente proponer una ética en conformidad con el Reino de Dios.
  • Ante todos estos retos e intereses, y junto a las grandes necesidades y problemas de nuestros pueblos, se requiere de un ingrediente esencial: Preparar líderes íntegros y serios, que con un mensaje sano e intachable modelen la Palabra de Dios desde cualquier empresa que realicen y ante cualquier comunidad que sirvan.

Tengo la firme convicción, procuro mantener encendido el fuego, y me determino a una acción concreta como respuesta a la dirección que Dios dé a mi vida. Cuando las cosas son de esa manera, he aprendido que la pregunta “¿qué quieres que haga, Señor?” ya no es tan simple. Es seria, profunda, y cueste lo que cueste, debe también ser dinámica. Te reto a que cada día estés preguntándote sobre las convicciones, actitudes y acciones correctas hacia modelar una ética bíblica que sea consecuente con tu vocación, donde quiera que sea tu campo de acción, y ante quienes sean los que integren tu círculo de influencia… y me cuentas…

*Se dice que mientras en la modernidad los jóvenes requerían “argumentos razonables”, en la postmodernidad responden a “modelos imitables”.

Ser… y actuar!

Una colección de pensamientos…

Al iniciar este blog, pretendo aquí una oportunidad para expresar ideas y conceptos, en diálogo con mis lectores, sobre temas relacionados con mi pasión por comunicar la Verdad que hice mía…

VISION PERSONAL: Por Misericordia de Dios:

Estoy equipando líderes
con distinciones y herramientas

que les posibiliten ser de influencia en sus comunidades.


MISION PERSONAL: Por Gracia de Dios:

Soy un seguidor de Jesucristo,
comprometido con Su Palabra
y con la Gran Comisión,
para ser medio de bendición a mis semejantes:
Con mi familia, como un líder amoroso;
Con mis amigos, como un equipador diligente;
y en la comunidad, como un colaborador solidario.
Así ofreceré, en el poder del Espíritu Santo,
una vida de servicio que glorifique a mi Padre Celestial.