El anticristo ya nació

By | Junio 6, 2006

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2 Tesalonicenses 2:3-10 constituyen el pasaje más importante en los escritos del Apóstol San Pablo sobre la “manifestación del hombre de pecado”. Este es el pasaje en su contexto inmediato:

1Hermanos, con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, les rogamos 2que no cambien fácilmente de manera de pensar. No se dejen asustar por nadie, ni siquiera por un espíritu, una palabra, o una carta que pretenda aparecer como nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.

3De ninguna manera se dejen engañar. Porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, es decir, el hijo de perdición, 4el cual se opone y se enfrenta a todo lo que se llama Dios o es objeto de culto. Llega al grado de sentarse en el templo de Dios y de ocupar su lugar, haciéndose pasar por Dios.

5¿No se acuerdan de que, cuando yo estaba todavía con ustedes, les advertía esto? 6Y ahora ustedes saben bien qué es lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. 7Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción, sólo que en este momento hay quien lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. 8Entonces se manifestará ese malvado, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca y destruirá con el resplandor de su venida. 9La llegada de este malvado, que es obra de Satanás, vendrá acompañada de gran poder y de señales y prodigios engañosos, 10y con toda falsedad e iniquidad para los que se pierden, por no haber querido recibir el amor de la verdad para ser salvados. 11Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean a la mentira, 12a fin de que sean condenados todos los que, lejos de creer a la verdad, se deleitaron en la injusticia.

Me gustaría comentar algunos puntos en particular:

  • El anticristo YA nació. Lo que sucede es que el único que sabe cuando es que se manifestará es Dios mismo. Por eso es que ya nació un anticristo que podría convertirse en El Anticristo, pues en cada época de la historia Satanás ha tenido que ester preparado.
  • El Espíritu Santo es quien detiene la manifestación del Anticristo. Sólo el poder divino es suficiente para detener la manifestación de ese “hombre de pecado”. Esta interpretación explica bien la alternación entre el neutro “lo que detiene” (lit. en v.6), y el masculino “quien detiene” (lit. en v.7). El uso del neutro puede deberse a que el sustantivo “espíritu” es neutro, y el uso del masculino a que el Espíritu Santo es una persona. La última parte del v. 7 no tiene que significar que el Espíritu Santo va a ser quitado del mundo, sino sólo de su posición obstaculizadora.
  • Recordemos: El Espíritu Santo es Dios. Dios es omnipresente. Es un injustificable error teológico deducir que el Espíritu Santo dejará de estar en la Tierra cuando la Iglesia sea llevada por Cristo.
  • Dios es quien gobierna la historia, por lo tanto el anticristo sólo se manifestará cuando el Espíritu Santo se lo permita. Actualmente está “en medio”, deteniendo al hombre de pecado, para que no se manifieste en el mundo. Cuando deje de cumplir ese “ministerio” obstaculizador es que el hombre de pecado tendrá pleno acceso al mundo.

La situación más preocupante en todo esto es que muchos hoy dicen “cuando vea que todas esas cosas pasen es que voy a creer” ¡Cuidado! Para entonces podría ser demasiado tarde. Por siglos, los versículos 11 y 12 han puesto a pensar a muchos que todo aquel que ha sido expuesto al Evangelio y no lo ha creído HOY, que entonces “mañana” tendrá un espíritu engañoso sobre él que le hará más bien creer en el anticristo. Su condenación se cumplió ya. La buena noticia es que HOY todavía hay oportunidad:

2 CORINTIOS 6:2

Porque él dice:

«En el momento oportuno te escuché;

en el día de salvación te ayudé».

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